Todos lo hemos hecho, incluso yo, un tímido muy tímido que tenía que tirar de magia y buenas palabras para intentar captar atenciones.
Tengo que reconocer que cuando el cibersexo empezó a dar sus frutos, empecé a dejarle de lado, me aburrían las charlas interminables de “literatura erótica” con la única finalidad deseada del intercambio de fotos y una paja, prefería algo más presencial, más REAL.
Llevo muchos años sin hacer uso del cibersexo, y me doy cuenta en los pocos intentos que llevo de la dificultad que me supone hacerlo, me gusta el ir poco a poco, el que el deseo vaya surgiendo. Sí, a pesar de que hace años prefería la inmediatez y lo real. Y me doy cuenta de lo mucho que me cuesta mantener una conversación, enseguida siento que mi conversación no crea interés y tiro la toalla, si algo no soporto es tener la sensación de ser insistente o cansino.
Pediría consejos, pero siento que ni siquiera los quiero si poniéndolos en práctica dejo de ser yo mismo.
Tengo que reconocer que cuando el cibersexo empezó a dar sus frutos, empecé a dejarle de lado, me aburrían las charlas interminables de “literatura erótica” con la única finalidad deseada del intercambio de fotos y una paja, prefería algo más presencial, más REAL.
Llevo muchos años sin hacer uso del cibersexo, y me doy cuenta en los pocos intentos que llevo de la dificultad que me supone hacerlo, me gusta el ir poco a poco, el que el deseo vaya surgiendo. Sí, a pesar de que hace años prefería la inmediatez y lo real. Y me doy cuenta de lo mucho que me cuesta mantener una conversación, enseguida siento que mi conversación no crea interés y tiro la toalla, si algo no soporto es tener la sensación de ser insistente o cansino.
Pediría consejos, pero siento que ni siquiera los quiero si poniéndolos en práctica dejo de ser yo mismo.
