Parte 1
Esto tiene lugar en un barrio tranquilo, en un edificio que está situado en una calle estrecha que cruza justo con una avenida ancha.
Tras terminar la mudanza en mi piso nuevo, salen los típicos chismosos y pues si alguno me ve, me saluda como bienvenida al barrio.
Hasta ahí todo bien, pero un día mientras miraba una serie, escucho a los vecinos de arriba discutiendo y en eso un portazo y una cama en movimiento.
En mi mente pensé: ahí se viene la reconciliación
; pero apenas duró unos segundos y la vecina se pusó furiosa porque su marido no duraba nada cuando estaban en la cama.
Al día siguiente, me encuentró cerca del supermercado a algunos vecinos y vecinas, hablando de la mal follada de la vecina, de que por eso siempre está molesta y no aguanta ni el más mínimo ruido de los demás.
Al volver a casa, me la encuentro por las escaleras, llorando y al verme, me dice que baje el volumen a la televisión, porque se escucha alto y no se concentra en sus tareas. A lo que le respondo: señora, se escuchan más sus gritos que mi serie, bajele un poco al tono y calmese.
Y con cara de gruñona me responde: no soy señora, aún tengo mis 35 años y me mantengo bien. Y yo le respondo: uy perdón señorita, disculpe usted
Veo como se muerde los labios
, se seca las lágrimas y se va.
Pasan unos días y en la que estoy en un bar tomando unas cervezas con amigos, por la puerta veo entrando a la vecina gruñona, sola, pidiendo una cerveza y quedandose ahí en la barra.
Mis amigos se van, entonces aprovecho para ir a tomar la última cerveza, y me saluda amablemente la vecina, con los ojos llorosos.
Le devuelvo el saludo, me presento rapidamente y ella hace lo mismo.
Le pregunto si tiene hambre y asiente con la cabeza, asi que pido algo para comer y nos sentamos en una mesa.
Me lo agradece y me comienza a contar su historia con su marido, de que descubrió que está con otra mujer y que con esa si que dura en la cama, por eso anda triste y a parte porque desde hace años que no termina de culminar en la cama y se siente mal.
Piensa que no es lo suficiente mujer para que su hombre quede satisfecho y por eso buscó a otra, echandose la culpa por ello.
Me la quedo mirando fijamente a los ojos y le digo: yo no creo que tú seas el problema, ve al lavabo y mirate bien al espejo, porque yo veo una mujer de ojos verdes, con una larga melena y un cuerpazo que haria temblar de pasión a cualquiera. Más bien, tu marido es de un solo disparo y por eso no te cumple.
Se sonroja con lo que le digo, se coloca el pelo con los dedos y me dice si de verdad se vé atractiva.
A lo que le respondo que si, se me acerca al lado, mordiendose los labios y me besa. Nos damos un buen beso apasionado, su mano sobre mis piernas y la mia también en las suyas.
En eso me susurra al oido, que quiere que la haga gritar en mi cama, dejando la marca de su pintalabios en mi cuello.
Continuará.
Esto tiene lugar en un barrio tranquilo, en un edificio que está situado en una calle estrecha que cruza justo con una avenida ancha.
Tras terminar la mudanza en mi piso nuevo, salen los típicos chismosos y pues si alguno me ve, me saluda como bienvenida al barrio.
Hasta ahí todo bien, pero un día mientras miraba una serie, escucho a los vecinos de arriba discutiendo y en eso un portazo y una cama en movimiento.
En mi mente pensé: ahí se viene la reconciliación
Al día siguiente, me encuentró cerca del supermercado a algunos vecinos y vecinas, hablando de la mal follada de la vecina, de que por eso siempre está molesta y no aguanta ni el más mínimo ruido de los demás.
Al volver a casa, me la encuentro por las escaleras, llorando y al verme, me dice que baje el volumen a la televisión, porque se escucha alto y no se concentra en sus tareas. A lo que le respondo: señora, se escuchan más sus gritos que mi serie, bajele un poco al tono y calmese.
Y con cara de gruñona me responde: no soy señora, aún tengo mis 35 años y me mantengo bien. Y yo le respondo: uy perdón señorita, disculpe usted
Veo como se muerde los labios
Pasan unos días y en la que estoy en un bar tomando unas cervezas con amigos, por la puerta veo entrando a la vecina gruñona, sola, pidiendo una cerveza y quedandose ahí en la barra.
Mis amigos se van, entonces aprovecho para ir a tomar la última cerveza, y me saluda amablemente la vecina, con los ojos llorosos.
Le devuelvo el saludo, me presento rapidamente y ella hace lo mismo.
Le pregunto si tiene hambre y asiente con la cabeza, asi que pido algo para comer y nos sentamos en una mesa.
Me lo agradece y me comienza a contar su historia con su marido, de que descubrió que está con otra mujer y que con esa si que dura en la cama, por eso anda triste y a parte porque desde hace años que no termina de culminar en la cama y se siente mal.
Piensa que no es lo suficiente mujer para que su hombre quede satisfecho y por eso buscó a otra, echandose la culpa por ello.
Me la quedo mirando fijamente a los ojos y le digo: yo no creo que tú seas el problema, ve al lavabo y mirate bien al espejo, porque yo veo una mujer de ojos verdes, con una larga melena y un cuerpazo que haria temblar de pasión a cualquiera. Más bien, tu marido es de un solo disparo y por eso no te cumple.
Se sonroja con lo que le digo, se coloca el pelo con los dedos y me dice si de verdad se vé atractiva.
A lo que le respondo que si, se me acerca al lado, mordiendose los labios y me besa. Nos damos un buen beso apasionado, su mano sobre mis piernas y la mia también en las suyas.
En eso me susurra al oido, que quiere que la haga gritar en mi cama, dejando la marca de su pintalabios en mi cuello.
Continuará.