Cuenta la historia de una pareja joven donde se daban las más grandes aventuras sensuales, en esta ocasión Andrés nos narra una de esas noches tan excitantes que pasa junto a su novia. Y se inicia así:
Hace un par de días Kathy y yo, como es costumbre salimos los fines de semana por las noches para comer algo y luego irnos a divertirnos con algunos amigos, bien este fin de semana sucedió lo mismo, nos fuimos a bailar, lo singular de este día es que Kathy me había comentado que no llevaba puesto sujetador y la verdad se veía hermosa, su blusa color marrón escondía en cierto modo la belleza de sus senos y además llevaba unos pantalones blancos con una tanga hilo, el cual dejaba ver la belleza de sus nalgas redondas en todo su esplendor…, durante toda la noche me di cuenta que Kathy era objeto de muchas miradas y que muchos se fijaban en ella… se notaba que a los demás caballeros le llamaba la atención su gran trasero y tal vez hasta notarían que sus senos estaban libres, en especial cuando bailaba y se movía de lado a lado… bien, así paso la noche y casi a las dos de la mañana, me dijo ella que era un poco tarde y quería regresar a su casa… entonces nos despedimos de los amigos y nos regresamos…, durante el trayecto le comenté sobre las miradas que le daban los demás pero a ella no le importaba… me decía: “Que vean… total solo tú lo conoces”, bien… al entrar a su casa yo estaba algo excitado por todo lo ocurrido y en verdad tenía ganas de coger con ella… entramos a su casa y al llegar a la sala la cogí de la cintura y a empecé a besar… ella me abrazó y nos besamos por un rato… luego empecé a acariciar sus nalgas sobre su ropa y luego pasé a sus senos que estaban al natural detrás de una blusa de tela muy delgada… ella empezó a excitarse y mi polla ya estaba muy erecta para ese momento… ella bajó la mano y lo sintió, así que con la otra mano se ayudó para bajar el cierre de mi pantalón y tomarlo en sus manos… en un segundo mi polla erecta estaba libre y ella empezó a sobarla de arriba abajo, mientras me besaba, yo la cogí de sus senos y los empecé a acariciar, sus pezones estaban bien paraditos, luego ella se agachó y empezó a mamármela fenomenalmente, lo peló y lo metía a su boca una y otra vez… al cabo de unos minutos yo ya estaba a cien de excitación… ella me miró y me dijo: “¿quieres que te haga terminar?” y yo le dije: “quiero acabar dentro de ti…, se puede?”, me miró y me dijo: “sí, pero mis papás están arriba durmiendo, nos pueden escuchar y bajar.”, yo le dije: “hay que hacerlo en silencio… colócate en esa pared”, luego le dije: “quítate la ropa”, pero ella me dijo: “no, no voy a poder vestirme rápido, estoy con pantalón”, pero siguió: “pero me voy a bajar hasta la rodilla”, yo le dije: “si, no hay problema”, se bajó los pantalones a la rodilla y se puso de espaldas mostrándome su hermoso trasero, vistiendo su tanga hilo de color blanco…, luego de eso se los bajó y quedó desnuda de la cintura hasta las rodillas, se veía hermosa con su ropa bajada, mi excitación era enorme me moría de ganas por penetrarla… le dije: “quítate la blusa”, ella me dijo: “espero que no baje nadie”, pero igual se desabrochó su blusa y se la quitó, estaba prácticamente desnuda frente a mi… para eso yo ya me había bajado los pantalones y estaba desnudo de la cintura para abajo… le dije que se volteara y se apoyara en la pared, ella se apoyó con ambas manos en la pared y me dejó ver toda la belleza de su culito, yo me acomodé por atrás y con mi polla busqué su húmedo agujerito, primero coloqué la cabeza pero apunté mal y me fui hacia su ano, ella me dijo: “no, amor por ahí no…”, bajo su mano y dirigió mi polla a la entrada de su coñito… estaba bien lubricada y la penetración fue muy fácil… ella ponía cara de mucho placer y preocupación pero trataba de no decir ni una palabra lo mucho que le escuchaba era: “mmm,…mmm,…mmm…” con su boquita cerrada para que sus gemidos no salgan y se puedan escuchar… fueron grandes bombeos dentro de ella… estaba súper apretadita y bien rica ya que no podía abrir más las piernas porque tenía su tanga y pantalón a las rodillas, ella se agachaba un poco más sin dejar de apoyarse en la pared… luego cogió una de mis manos que estaba en su cintura y la dirigió a su clítoris para darle más placer… en ese momento empecé a acariciar con un dedo todo su sexo mientras la penetraba como perrito… ella levantaba la cabeza para sentir su placer…. hasta que sentí como se estrechaba más su coño… y ella respiraba más rápido… en ese momento se le vino su primer orgasmo como una explosión por todo su cuerpo… sus piernas empezaron a temblar y yo la cogí para que no se resbalara…, me dijo: espérame un ratito voy a ponerme el regalo que me diste el otro día y subió muy despacio al segundo piso para no despertar a nadie, fueron unos 10 minutos donde me senté en el sofá a esperarla y me saque los pantalones para estar más cómodo. En ese momento apareció ella, vestida con una faldita muy pequeña y llevaba puesto una tanga que le había regalado para su cumpleaños, ella me preguntó: ¿me queda bien?, ¿te gusta?, yo estaba que empezaba con una gran erección, sentía como mi pene se ponía como una roca al verla con ese hilo y con solo una blusita delgada que hacía juego a su tanguita, ella se puso de espaldas a mí y se agarró de la pared para que le vela su trasero, estaba hermosa toda una diosa de la belleza, ella se quitó su blusa , así que la abracé dándole un gran beso, me fui bajando para acariciar su sexo y me dijo: “Trae ese banquito que está allá…” yo se lo traje y me empezó a hacer una hermosas poses con el banquito, se sentaba, luego se paraba lentamente haciéndome ver todo su trasero y su coño escondido por esa tanga, yo ya no podía con tanta excitación, y todo en completo silencio.
Luego se levantó colocó sus manos sobre el banquito y me levantó su culito como si estuviera en posición de perrito, se veía toda un ricura y me dijo: “Veo que tu pajarito está listo nuevamente, ven y dámelo completo” yo sin pensarlo dos veces me acerque y me coloqué detrás de ella, intenté bajarle su hilo pero ella me dijo: “solo ponlo a un lado y déjame sentirte dentro…” yo obedecí y puse a un costado el delgado hilo que cubría la entrada a su tesoro que ya estaba muy humedecido e introduje mi pene de una sola embestida hasta el fondo… Kathy se sobresaltó y dio abrió la boca pero no dijo nada, yo empecé a envestirla y por momentos el banquito nos hacía caminar hacia adelante ella con sus piernas hacía presión para que no la empuje mucho, me decía en voz baja: “está bien duro, lo siento hasta el fondo… que rico… sigue, sigue…” y yo seguía un bombeo excelente podía ver como mi polla salía y se perdía una y otra vez dentro de ella, su culito con esa tanga a un ladito me excitaba cada vez más, sin contar la adrenalina que era estar cogiendo en la sala de su casa y con sus papás durmiendo arriba; si alguien bajaba sí que nos encontraban porque Kathy estaba desnuda de la cintura para arriba mostrando sus hermosos senos y no le podía dar tiempo de ponerse su blusa, pero no importaba yo seguía metiéndole hasta el fondo una y otra vez, Kathy solo decía “mmm, mmm, mmm…” y se apoyaba sobre el banquito, me abría las piernas para poder seguir penetrándola, yo me incliné un poco para poder tocar sus tetas que se movían riquísimamente en una posición que colgaban de su cuerpo, al lograr coger sus pezones que estaban muy duros ella empezó a gemir muy bajito: “ah, ah, ah…” así que se los empecé a apretar un poco para que se excite una más, su coño estaba bien lubricada, podía sentir todos sus jugos vaginales en mi cuerpo, así que con una mano seguí acariciando sus senos y con la otra la bajé para tocar su clítoris, al iniciar unos movimientos circulares en su clítoris, ella me dijo: “Así está bien… sigue… despacio… no dejes que lo pierda…, quiero gozarlo otra vez…” yo seguí por un momento más hasta que empecé a sentir la estreches de su coñito aprisionando mi polla dentro de ella, Kathy levantó la cabeza cerrando sus ojos y lanzando grandes suspiros con la boca abierta, era síntoma que ya había logrado su segundo clímax de la noche… luego me dijo: “¿Vas a terminar?” y yo le dije: “Si, ¿puedo dejarte todo adentro?, y ella me dijo: “Si, déjamelo todo adentro…, quiero sentir esa leche calientita dentro de mí”, así que seguí bombeando una y otra vez, ella me excitaba mucho diciéndome: “vamos mi amor… termina dentro de mí”, podía ver como mi polla estaba muy arrugada por las venas que estaban llenas de sangre para mantener una firme erección, entraba y salía con sus jugos vaginales haciendo sonidos de chapoteos cuando se la enterraba toda dentro de su coño, podía sentir mis testículos sonando sobre su clítoris y ver su enorme culo se pegaba en mi cuerpo en cada metida profunda que le daba, fueron muchos bombeos, hasta que en un momento ya no pude contener más mi excitación y empecé a derramar unos chorros de leche dentro de ella; Kathy se empezó a mover hacia atrás y chocaba su culito con mi cuerpo, luego se quedó quieta un momento para poder sentir como mi semen llenaba su recinto sagrado; no quedamos conectados un minuto más, ella bajó mano a su coño y me dijo que me retirara despacio, colocó su mano tapando el pequeño orifico para evitar que goteara leche en el piso de la sala, yo con mi polla aun erecta me retiré, se acomodó su tanguita y se dispuso a ponerse su blusa, yo me puse los pantalones y esperé que estuviera lista, justo en ese momento sentimos que prenden una luz en la escalera… Kathy se apuró en cerrar su blusa y hacer como que me está despidiendo… era su papá que bajaba a ver si habíamos llegado… me vio y me saludó… nosotros ya nos dirigíamos a la puerta para despedirnos, en la puerta Kathy me dijo: “casi nos encuentra mi papá follando…, pero que rico que estuvo, siento que tu leche se me sale por mi tanga… te amo…”. Me despedí de su papá y me regresé a casa… esa fue una gran cogida con algo de susto al final. Todo un final que podría haber cambiado en solo unos segundos si se hubieran demorado un poco más de tiempo disfrutando juntos.
Hace un par de días Kathy y yo, como es costumbre salimos los fines de semana por las noches para comer algo y luego irnos a divertirnos con algunos amigos, bien este fin de semana sucedió lo mismo, nos fuimos a bailar, lo singular de este día es que Kathy me había comentado que no llevaba puesto sujetador y la verdad se veía hermosa, su blusa color marrón escondía en cierto modo la belleza de sus senos y además llevaba unos pantalones blancos con una tanga hilo, el cual dejaba ver la belleza de sus nalgas redondas en todo su esplendor…, durante toda la noche me di cuenta que Kathy era objeto de muchas miradas y que muchos se fijaban en ella… se notaba que a los demás caballeros le llamaba la atención su gran trasero y tal vez hasta notarían que sus senos estaban libres, en especial cuando bailaba y se movía de lado a lado… bien, así paso la noche y casi a las dos de la mañana, me dijo ella que era un poco tarde y quería regresar a su casa… entonces nos despedimos de los amigos y nos regresamos…, durante el trayecto le comenté sobre las miradas que le daban los demás pero a ella no le importaba… me decía: “Que vean… total solo tú lo conoces”, bien… al entrar a su casa yo estaba algo excitado por todo lo ocurrido y en verdad tenía ganas de coger con ella… entramos a su casa y al llegar a la sala la cogí de la cintura y a empecé a besar… ella me abrazó y nos besamos por un rato… luego empecé a acariciar sus nalgas sobre su ropa y luego pasé a sus senos que estaban al natural detrás de una blusa de tela muy delgada… ella empezó a excitarse y mi polla ya estaba muy erecta para ese momento… ella bajó la mano y lo sintió, así que con la otra mano se ayudó para bajar el cierre de mi pantalón y tomarlo en sus manos… en un segundo mi polla erecta estaba libre y ella empezó a sobarla de arriba abajo, mientras me besaba, yo la cogí de sus senos y los empecé a acariciar, sus pezones estaban bien paraditos, luego ella se agachó y empezó a mamármela fenomenalmente, lo peló y lo metía a su boca una y otra vez… al cabo de unos minutos yo ya estaba a cien de excitación… ella me miró y me dijo: “¿quieres que te haga terminar?” y yo le dije: “quiero acabar dentro de ti…, se puede?”, me miró y me dijo: “sí, pero mis papás están arriba durmiendo, nos pueden escuchar y bajar.”, yo le dije: “hay que hacerlo en silencio… colócate en esa pared”, luego le dije: “quítate la ropa”, pero ella me dijo: “no, no voy a poder vestirme rápido, estoy con pantalón”, pero siguió: “pero me voy a bajar hasta la rodilla”, yo le dije: “si, no hay problema”, se bajó los pantalones a la rodilla y se puso de espaldas mostrándome su hermoso trasero, vistiendo su tanga hilo de color blanco…, luego de eso se los bajó y quedó desnuda de la cintura hasta las rodillas, se veía hermosa con su ropa bajada, mi excitación era enorme me moría de ganas por penetrarla… le dije: “quítate la blusa”, ella me dijo: “espero que no baje nadie”, pero igual se desabrochó su blusa y se la quitó, estaba prácticamente desnuda frente a mi… para eso yo ya me había bajado los pantalones y estaba desnudo de la cintura para abajo… le dije que se volteara y se apoyara en la pared, ella se apoyó con ambas manos en la pared y me dejó ver toda la belleza de su culito, yo me acomodé por atrás y con mi polla busqué su húmedo agujerito, primero coloqué la cabeza pero apunté mal y me fui hacia su ano, ella me dijo: “no, amor por ahí no…”, bajo su mano y dirigió mi polla a la entrada de su coñito… estaba bien lubricada y la penetración fue muy fácil… ella ponía cara de mucho placer y preocupación pero trataba de no decir ni una palabra lo mucho que le escuchaba era: “mmm,…mmm,…mmm…” con su boquita cerrada para que sus gemidos no salgan y se puedan escuchar… fueron grandes bombeos dentro de ella… estaba súper apretadita y bien rica ya que no podía abrir más las piernas porque tenía su tanga y pantalón a las rodillas, ella se agachaba un poco más sin dejar de apoyarse en la pared… luego cogió una de mis manos que estaba en su cintura y la dirigió a su clítoris para darle más placer… en ese momento empecé a acariciar con un dedo todo su sexo mientras la penetraba como perrito… ella levantaba la cabeza para sentir su placer…. hasta que sentí como se estrechaba más su coño… y ella respiraba más rápido… en ese momento se le vino su primer orgasmo como una explosión por todo su cuerpo… sus piernas empezaron a temblar y yo la cogí para que no se resbalara…, me dijo: espérame un ratito voy a ponerme el regalo que me diste el otro día y subió muy despacio al segundo piso para no despertar a nadie, fueron unos 10 minutos donde me senté en el sofá a esperarla y me saque los pantalones para estar más cómodo. En ese momento apareció ella, vestida con una faldita muy pequeña y llevaba puesto una tanga que le había regalado para su cumpleaños, ella me preguntó: ¿me queda bien?, ¿te gusta?, yo estaba que empezaba con una gran erección, sentía como mi pene se ponía como una roca al verla con ese hilo y con solo una blusita delgada que hacía juego a su tanguita, ella se puso de espaldas a mí y se agarró de la pared para que le vela su trasero, estaba hermosa toda una diosa de la belleza, ella se quitó su blusa , así que la abracé dándole un gran beso, me fui bajando para acariciar su sexo y me dijo: “Trae ese banquito que está allá…” yo se lo traje y me empezó a hacer una hermosas poses con el banquito, se sentaba, luego se paraba lentamente haciéndome ver todo su trasero y su coño escondido por esa tanga, yo ya no podía con tanta excitación, y todo en completo silencio.
Luego se levantó colocó sus manos sobre el banquito y me levantó su culito como si estuviera en posición de perrito, se veía toda un ricura y me dijo: “Veo que tu pajarito está listo nuevamente, ven y dámelo completo” yo sin pensarlo dos veces me acerque y me coloqué detrás de ella, intenté bajarle su hilo pero ella me dijo: “solo ponlo a un lado y déjame sentirte dentro…” yo obedecí y puse a un costado el delgado hilo que cubría la entrada a su tesoro que ya estaba muy humedecido e introduje mi pene de una sola embestida hasta el fondo… Kathy se sobresaltó y dio abrió la boca pero no dijo nada, yo empecé a envestirla y por momentos el banquito nos hacía caminar hacia adelante ella con sus piernas hacía presión para que no la empuje mucho, me decía en voz baja: “está bien duro, lo siento hasta el fondo… que rico… sigue, sigue…” y yo seguía un bombeo excelente podía ver como mi polla salía y se perdía una y otra vez dentro de ella, su culito con esa tanga a un ladito me excitaba cada vez más, sin contar la adrenalina que era estar cogiendo en la sala de su casa y con sus papás durmiendo arriba; si alguien bajaba sí que nos encontraban porque Kathy estaba desnuda de la cintura para arriba mostrando sus hermosos senos y no le podía dar tiempo de ponerse su blusa, pero no importaba yo seguía metiéndole hasta el fondo una y otra vez, Kathy solo decía “mmm, mmm, mmm…” y se apoyaba sobre el banquito, me abría las piernas para poder seguir penetrándola, yo me incliné un poco para poder tocar sus tetas que se movían riquísimamente en una posición que colgaban de su cuerpo, al lograr coger sus pezones que estaban muy duros ella empezó a gemir muy bajito: “ah, ah, ah…” así que se los empecé a apretar un poco para que se excite una más, su coño estaba bien lubricada, podía sentir todos sus jugos vaginales en mi cuerpo, así que con una mano seguí acariciando sus senos y con la otra la bajé para tocar su clítoris, al iniciar unos movimientos circulares en su clítoris, ella me dijo: “Así está bien… sigue… despacio… no dejes que lo pierda…, quiero gozarlo otra vez…” yo seguí por un momento más hasta que empecé a sentir la estreches de su coñito aprisionando mi polla dentro de ella, Kathy levantó la cabeza cerrando sus ojos y lanzando grandes suspiros con la boca abierta, era síntoma que ya había logrado su segundo clímax de la noche… luego me dijo: “¿Vas a terminar?” y yo le dije: “Si, ¿puedo dejarte todo adentro?, y ella me dijo: “Si, déjamelo todo adentro…, quiero sentir esa leche calientita dentro de mí”, así que seguí bombeando una y otra vez, ella me excitaba mucho diciéndome: “vamos mi amor… termina dentro de mí”, podía ver como mi polla estaba muy arrugada por las venas que estaban llenas de sangre para mantener una firme erección, entraba y salía con sus jugos vaginales haciendo sonidos de chapoteos cuando se la enterraba toda dentro de su coño, podía sentir mis testículos sonando sobre su clítoris y ver su enorme culo se pegaba en mi cuerpo en cada metida profunda que le daba, fueron muchos bombeos, hasta que en un momento ya no pude contener más mi excitación y empecé a derramar unos chorros de leche dentro de ella; Kathy se empezó a mover hacia atrás y chocaba su culito con mi cuerpo, luego se quedó quieta un momento para poder sentir como mi semen llenaba su recinto sagrado; no quedamos conectados un minuto más, ella bajó mano a su coño y me dijo que me retirara despacio, colocó su mano tapando el pequeño orifico para evitar que goteara leche en el piso de la sala, yo con mi polla aun erecta me retiré, se acomodó su tanguita y se dispuso a ponerse su blusa, yo me puse los pantalones y esperé que estuviera lista, justo en ese momento sentimos que prenden una luz en la escalera… Kathy se apuró en cerrar su blusa y hacer como que me está despidiendo… era su papá que bajaba a ver si habíamos llegado… me vio y me saludó… nosotros ya nos dirigíamos a la puerta para despedirnos, en la puerta Kathy me dijo: “casi nos encuentra mi papá follando…, pero que rico que estuvo, siento que tu leche se me sale por mi tanga… te amo…”. Me despedí de su papá y me regresé a casa… esa fue una gran cogida con algo de susto al final. Todo un final que podría haber cambiado en solo unos segundos si se hubieran demorado un poco más de tiempo disfrutando juntos.
