Recuerdo una anécdota después de que se terminase mi relación con mi ex, conocí a una chica por una aplicación y pronto derivó todo hacia el sexo. Nos vimos una primera vez y las tres siguientes fueron encuentros puramente sexuales. Por mi situación de entonces evitaba que esos encuentros fuesen en casa, así que nos comportamos como dos adolescentes follando en el coche en algún que otro descampado.
Ella vivía con su familia y vivía a unos 30 kilómetros de distancia, pero tenía una amiga en la capital y con la excusa de poder estudiar en una casa sin perros le pidió hacerlo en su casa.
Lo que más me gustaba de ella es que me dejaba que le follase la boca, era increíble como tragaba y lo poco que le importaba que nos pudiesen ver a través de la ventana de la terraza de casa de su amiga. Fuimos a la cama y nos pegamos una buena follada, la echo de menos pero creo que no buscábamos lo mismo o que no era nuestro momento, al menos yo en ese momento no estaba preparado para otro tipo de relación y me daba la sensación de que ella empezaba a estar colgada.
Después de una buena sesión de sexo fui al baño a limpiarme, ahí me encontré un cesto de ropa sucia y la tentación… unas braguitas sucias de su amiga… las dos puertas estaban entre abiertas y entre ellas dos un pasillo. No pude evitar pajearme hasta llenar aquellas braguitas de leche después de haberme empapado de su aroma.
Fue una de las sensaciones más morbosas que he vivido.
De su amiga me enseñó alguna foto y de que muchas veces se intercambiaban entre ellas vídeos porno ya que a su amiga le encantaban.
Ella vivía con su familia y vivía a unos 30 kilómetros de distancia, pero tenía una amiga en la capital y con la excusa de poder estudiar en una casa sin perros le pidió hacerlo en su casa.
Lo que más me gustaba de ella es que me dejaba que le follase la boca, era increíble como tragaba y lo poco que le importaba que nos pudiesen ver a través de la ventana de la terraza de casa de su amiga. Fuimos a la cama y nos pegamos una buena follada, la echo de menos pero creo que no buscábamos lo mismo o que no era nuestro momento, al menos yo en ese momento no estaba preparado para otro tipo de relación y me daba la sensación de que ella empezaba a estar colgada.
Después de una buena sesión de sexo fui al baño a limpiarme, ahí me encontré un cesto de ropa sucia y la tentación… unas braguitas sucias de su amiga… las dos puertas estaban entre abiertas y entre ellas dos un pasillo. No pude evitar pajearme hasta llenar aquellas braguitas de leche después de haberme empapado de su aroma.
Fue una de las sensaciones más morbosas que he vivido.
De su amiga me enseñó alguna foto y de que muchas veces se intercambiaban entre ellas vídeos porno ya que a su amiga le encantaban.


